Touchstone en español

Una carta del Editor Ejecutivo

Enero/Febrero de 2026
De la edición de Touchstone de Enero/Febrero de 2026

Me complace y me honra verdaderamente dar a todos los lectores la bienvenida al primer número de la edición en lengua española de la revista Touchstone.

Cuando nuestro traductor, Carlos Alonso Vargas, y un donante generoso se acercaron a mí hace un año para presentar este proyecto, me dijeron que nunca había habido una revista como Touchstone para los cristianos que viven en América Central, donde vive Carlos, y de hecho en toda América Latina. Comprendí bien a lo que se referían, porque la verdad es que tampoco en los Estados Unidos hay otra revista como Touchstone. Quisiera agregar aquí algunas palabras para explicar lo que quiero decir con eso.

Si a nuestros lectores y contribuyentes se les preguntara, todos describirían a Touchstone como una revista conservadora; pero no somos una revista política. Esto puede ser motivo de confusión, porque en nuestros días y en nuestra época es casi imposible decir que algo es conservador sin entrar en el terreno de la política. Pero allí donde el conservadurismo estadounidense no ha logrado “conservar” nada que haya politizado —desde el derecho a la vida hasta el significado del matrimonio—, la ortodoxia cristiana, tal como se describe en nuestro artículo “¿Qué es el mero cristianismo?”, está experimentando un avivamiento.

A fin de cuentas, Touchstone sí tiene una misión política... y es una misión de grandes dimensiones. Nuestra intención es sacudir los puntales que sostienen la arena política, desmontando el mito moderno de que las potencias seculares pueden marginar a nuestro Señor, o incluso renunciar a él, y aun así seguir tan campantes y darle sentido al mundo. Eso es absurdo, porque si Dios es de veras el Padre de toda la creación, y si él entró en la historia humana con el fin de redimir a toda la humanidad de su condición caída, entonces la idea de que el hombre pudiera razonablemente excluir a Dios de algo —y más fundamentalmente, la idea de que pudiéramos excluirlo de cómo construimos el orden político en el mundo en que vivimos— no solo es un fracaso de la razón, sino que es extremadamente ilusa.

Un filósofo francés del siglo XIX, Alexis de Tocqueville, escribió así en su libro La democracia en América: “Difícilmente hay alguna acción humana, por muy privada que sea, que no sea el resultado de alguna concepción que los hombres tienen de Dios.”

Durante los últimos doscientos años, los escritores más sofisticados de Occidente se han empeñado en convencer al mundo de que la civilización puede arreglárselas sin la mente cristiana. Touchstone es una revista de historia, arte, filosofía y (a veces) política, dedicada a la proposición de que eso no es posible.

Espero que ustedes se vean beneficiados de lo que lean en nuestras páginas, y si es así, les invito a enviarme un par de líneas para hacérnoslo saber.

J. Douglas Johnson es el Editor Ejecutivo de Touchstone.